Esta competencia fue la última actividad
de las Olimpiadas IMLE, y constituyó un verdadero reto de velocidad, equilibrio
y coordinación. Cada equipo debió correr sobre una lona
plástica húmeda, para traer y llenar la mayor cantidad de agua posible. Con
las Olimpiadas IMLE, se cumplió el objetivo de integración entre miembros de los
equipos, a través de actividades lúdicas, que los llevó a forzar sus límites y establecer formas de colaboración entre los diferentes miembros.